21 diciembre 2016

Quiche de calabacín y tomatitos

Una receta muy interesante para estos días entre fiesta y fiesta en que no apetece cocinar mucho, ni estar pendientes de la hora de la comida. Podemos prepararla con antelación y la tendremos tibia a la hora de comerla. No hay más que dejarla en el horno una vez hecha. Transcurridas unas horas aun conserva el calor adecuado para degustarla en su punto.









Ingredientes

1 lámina de masa quebrada redonda
3 huevos
1 bric de nata
un trozo de queso manchego
1 calabacín pequeño
tomatitos cherry
4 cucharadas de aceite de oliva
sal, pimienta. orégano y albahaca

Preparación
Cortar el calabacín en rodajas y los tomatitos por la mitad. Rallar el queso manchego con un rallador grueso de verduras, no hace falta que quede en "queso polvo" sino en tiras ..
Poner el aceite en una sartén y rehogar un poco (vuelta y vuelta). Sacar de la sartén y reservar. Poner los tomatitos cortados en un plato y añadir orégano, albahaca y una pizca de sal. Reservar.
En un bol batir los huevos, añadir la nata, el queso rallado. Añadir sal y pimienta a gusto.
Forrar un molde de quiche con la masa quebrada. Echar encima la mezcla preparada anteriormente y colocar encima las rodajas de calabacín y los tomatitos tratando de que queden bien repartidos. En este momento podemos añadir un poco más de pimienta y hierbas. Meter al horno a 180º. Cuando lleve unos 15 minutos sacaremos y colocaremos un papel de aluminio cubriendo la quiche y volveremos a poner al horno 20 minutos más. Transcurrido este tiempo averiguar si la masa está dorada por el fondo y si la mezcla esta cuajada introduciendo un palillo. Yo utilizo un molde de cristal con lo cual es muy facil ver el fondo de la quiche. 
Tal como os decía, si una vez cocinada la dejais en el horno, conservará su calor un par de horas o más.

16 diciembre 2016

Crema de calabaza en infusión de cítricos

La crema de calabaza es una receta muy conocida. Yo la publiqué hace tiempo (ver aquí). Admite muchas variaciones y añadidos de todo tipo. Podemos ponerle zanahorias, patatas, calabacín, etc. Pero esta receta que hoy os traigo es una versión diferente porque el cambio está en el caldo con el que se hace la crema que está hecho con una infusión de peladuras de cítricos.







Ingredientes

Piel de dos naranjas grandes
Piel de un limón o una lima grande
Una cortadita de jengibre 
700 g de calabaza
1/2 cebolla grande o una pequeña
2 ajos
aceite de oliva
sal

Preparación

Pondremos agua a hervir en una cazuela. Cuando comience la ebullición añadiremos las peladuras de las naranjas y el limón (intentar que no tenga mucha parte blanca). Dejaremos hervir unos minutos y apartaremos del fuego dejando que infusiones durante un rato. Después colaremos el caldo que utilizaremos para la crema, reservando las peladuras.
Poner el aceite en una sartén y sofreír los ajos y la cebolla cortados en trozos medianos. Cuando están a medio, añadir la calabaza cortada en trozos y terminar de sofreír todo añadiendo sal a gusto.  Pasaremos todo el sofrito y el aceite a una olla a presión o una cazuela y añadiremos la calabaza sin piel cortada en trozos medianos, el caldo de la infusión de cítricos y el jengibre (ojo con la cantidad, esta dependerá de vuestro paladar). 
Si lo cocinamos en una olla a presión con 7-8 minutos será suficiente, su es en una cazuela necesitará al menos 20 minutos. Transcurrido este tiempo, sacar un poco de caldo y triturar todo lo demás en la misma olla, añadiendo caldo hasta que quede con el espesor deseado. 
A la hora de servirlo se puede tomar tal cual o añadir un poquito de las pieles de cítricos cortadas muy pequeñas

07 diciembre 2016

Galletas de yema, orejones y arándanos

Los excedentes de turrón de navidad los guardo para hacer helados en verano, pero de las navidades pasadas aun me quedaba una tableta de turrón de yema. Miré la fecha de caducidad y hasta marzo de 2017 se podía comer. Esta fue la excusa para hacer innovaciones a partir de la receta de galletas de turrón de yema que ya publiqué hace unos años (ver aquí) y de paso participar en Reciclando Sabores en este mes de diciembre. 
Las variaciones de esta nueva receta le dan a las galletas un toque navideño especial. Además del sabor a turrón de yema, propio de estas fiestas, saben a orejones y arándanos. Con una tableta de turrón he podido hacer unas veinte galletas de tamaño mediano.


 
 


Ingredientes

Una tableta de turrón de yema (el mío era yema tostada)
1 huevo
10 orejones
Un puñadito de arándanos para decorar
125 g. de harina (aproximadamente)
Una cucharada de mantequilla a temperatura ambiente
Un chorrito de brandi

Preparación

Desmigar el turrón de yema hasta convertirlo en pequeños grumos. Añadir un huevo batido, la mantequilla, un chorrito de brandi y los orejones partidos en trocitos pequeños. Mezclar todo bien hasta convertirlo en una pasta homogénea. Añadir harina poco a poco hasta que la masa se pueda manejar con las manos. No debe quedar muy compacta. La cantidad de harina dependerá de lo grande que sea el huevo y la cantidad de brandi añadido. Poner en el frigorífico durante media hora.
Transcurrido este tiempo formar bolitas de masa del tamaño de una nuez y colocarlas en una bandeja de horno sobre un papel sulfurizado o un protector de silicona. Con los dedos mojados en agua (de lo contrario se os pegará la masa) ir presionando y aplastando las bolitas dándoles forma de galletas. Colocar un arándano en cada una y meter al horno a 180º durante 10-12 minutos.