16 abril 2010

Cata de Cava


Nuestro amigo Paco, nos había hablado de un cava, el Gramona Imperial, ¡esta buenísimo!…. decía…

Para saberlo, lo mejor es catarlo… y catamos Gramona Imperial, Gran Reserva de 2006, Brut. Xarelo, macabeo y algo de Chardonnay. Es un vinazo!!

En la fase visual, tiene algo más de color que los cavas del año, amarillo pajizo con algún reflejo dorado, la burbuja es muy fina y continuada. En la nariz, es pura panadería, mucho fruto seco, pan de pasas tostado, miel, algo de flor blanca…. A la boca, es muy agradable, predominan las levaduras, la miel, los tostados, muy equilibrado en cuanto a acidez y el corbonico muy bien ensamblado, muy fino, bastante intenso en cuanto al post-gusto. Lo acompañamos con unos berberechos al vapor, entonces si que fue una combinación increíble!!!! Nos encantó!!!!!

Como nos había dejado tan buen sabor de boca el Gramona Imperial, nos decidimos a catar el Gramona III Lustros, Gran Reserva de 2002, que tiene una presentación muy elegante, en una caja de cartón, muy actual, pero que sigue el mismo estilo de la etiqueta de los Gramona, clásica y elegante. Era el cumpleaños de dos amigo, Gabriel y Manuel, que mejor ocasión para catarlo.

Gramona III Lustros, Brut Nature, 2002, 5 años de crianza con sus lías, 70% xarelo, 30% macabeo.

En la fase visual, el color es algo más dorado que el Gramona Imperial. Conserva esa burbuja fina y muy seguida. En la nariz, al principio, sale la panadería, la levadura, muy dulce, después sale el caramelo, dulce de leche, mantequilla, frutos secos, pan de pasas tostado, tabaco rubio… muy complejo en nariz. A la boca, es muy agradable, muy equilibrado, se vuelve a percibir lo que decíamos en la fase olfativa, mucha panadería, dulce de leche, pan de pasas, frutos secos…. un placer!! En cuanto al carbónico, muy fino y muy bien ensamblado.

13 abril 2010

Potaje de garbanzos con pelotas de pan duro (Potaje de Semana Santa)




Según el Diccionario de la Rel Academia Española, "Potaje" es un caldo de olla u otro guisaado. En su segunda acepción dice: guiso hecho con legumbres, verduras y otros ingredientes que se come especialemente los dias de abstinencia.
Este potaje que hoy presentamos es un típico potaje de Semana Santa que se puede preparar con otras legumbres y que, por supuesto se puede comer durante todo el año, incluso cuando no hace frio porque no es muy calórico debido a que no lleva nada de grasa animal.
Por otro lado, las pelotas que se ponen en este potaje pueden tomarse tambien como guarnición de otros platos y su en vez de ponerles sal y pimienta se pone azúcar y se sumergen en un almibar de naranja, se convierten en un postre esquisito.

Ingredientes (para dos personas)

2 raciones de garbanzos considerando una taza por ración (si se compran cocidos, un bote de medio kilo)

2 lomos de bacalao desalado

4 ajos

1 zanahoria

1 patata mediana

1 nabo

2 hojas de cardo

4 cucharadas de aceite de oliva

1 cucharada de harina

1 cucharada de pimentón


Para las pelotas de pan duro:

3 rebanadas de pan duro

1 huevo

1 taza de leche

Sal, pimienta y aceite para freírlas.


Preparación


Para hacer las pelotas:

Se quita la corteza del pan y se desmiga en un bol. Si son rebanadas de pan grande se hace muy fácilmente, si es de una baguette cuesta un poco más. Se bate el huevo y se echa sobre el pan mezclándolo bien. Después se va añadiendo la leche hasta hacer una pasta blanda pero consistente (debe quedar como masa de albóndigas que se pueda modelar). Se añade sal y pimienta. Se calienta el aceite en un sartén. Cuando está bastante caliente se van haciendo las pelotas ayudándonos de una cuchara y un tenedor, dándoles forma y se fríen cuidando de darles la vuelta poco a poco para que no se torren demasiado. Tardan muy poco tiempo en hacerse. Una vez fritas, se colocan sobre un papel de cocina para que escurra bien todo el aceite sobrante.

Para hacer el potaje:

Los garbanzos deben ponerse a remojo el día anterior. El bacalao también se debe poner a desalar el día anterior cambiándole varias veces al agua.

Se ponen los garbanzos con agua en la olla exprés durante el tiempo que sea necesario, dependiendo si es una olla rápida o tradicional. No deben cocerse totalmente ya que luego añadiremos la verdura y terminarán de cocerse.

Mientras van cociendo los garbanzos ponemos las 4 cucharadas de aceite en una sartén pequeña y se calienta hasta que empieza a salir humo. Se retira del fuego y se deja enfriar para evitar que salpiquen los ajos al echarlos. Echamos los ajos enteros, sin pelar (con un pequeño corte para que no exploten). Dejamos freír bien los ajos hasta que comienzan a ponerse negros. Sacamos los ajos y se tiran. En el aceite de freír los ajos se añade la cucharada de harina y se dan unas vueltas para freírla un poco. Cerramos el fuego, y en el aceite que aun estará caliente, añadimos una cucharada de pimentón y removemos un poco para que se fría con el calor del aceite. Este es el adobo típico de un potaje.

Cuando los garbanzos están prácticamente cocidos abrimos la olla y añadimos el nabo, la patata, la zanahoria y el cardo, cortados en trozos pequeños. Se añade también el adobo y los lomos de bacalao. Se pone más agua, si se ha consumido la de cocer los garbanzos, cuidando de no poner demasiado para que quede el caldo espeso (el agua debe cubrir ligeramente los ingredientes). Volvemos a cerrar la olla y terminamos de cocerlo todo (entre 7 y 10 minutos, dependiendo de la olla).

Cuando está todo cocido, se abre la olla y se añaden las pelotas. Se dejan un par de minutos hirviendo, para que se empapen del caldo del potaje (se va moviendo la olla cogiéndola de las asas y haciendo pequeños movimientos, pero sin meter la cuchara para que no se destroce el bacalao y la verdura).

Pasado este tiempo se apaga el fuego y se deja reposar, al menos, cinco minutos.